Fundacion RenaSer

jueves, 14 de abril de 2016

Por desconocimiento, vergüenza o tabú, los colombianos rara vez nos atrevemos a hablar del abuso sexual infantil. Cuando alguien lo menciona nos enrojecemos, escandalizamos y rápidamente cambiamos de tema. El silencio es la mejor forma de reproducir el problema; no hablar del abuso sexual contribuye a que éste se multiplique.
PARA PREVENIR EL ABUSO SEXUAL INFANTIL..
ES NECESARIA LA EDUCACIÓN EN LA SEXUALIDAD A LOS NIÑOS Y TRABAJAR COMO PADRES EN NUESTROS PROPIOS TABÚS SOBRE EL TEMA.
El niño debe tocarse si lo desea. No ocurre nada malo, debemos desterrar nuestros fantasmas personales en ese aspecto. De hecho entre los 2-3 años el niño comienza a hacer esto, cambiando la fuente de placer del pecho de la madre, produciéndose un destete natural, el fin de la fase egocéntrica, la base del comienzo de las relaciones sociales con sus iguales (otros niños) y de la posterior curiosidad epistemológica que se verá en plenitud a partir de los 7 años de edad.
Se trata de experimentación y curiosidad sana, tanto en sí mismos como con otros niños, aunque hay que dejarles claro que siempre debe ser con niños de su edad y cuando todos quieran hacerlo sin obligar a nadie. Los que erotizamos estas situaciones tan inocentes y sanas somos los adultos.
Cuando habla de no frenar esta curiosidad no sólo se habla de lo que los adultos perciben como reproches, sino de lo que perciben los niños. Frases como “se te va a caer de tocártelo”, “te vas a quedar ciego”, “te vas a hacer un nudo ahí”, “mira que guarro/a” o similares, aunque dichas por el adulto a modo de broma y sin mala intención son percibidas por el niño como reproche y son dañinas.
En el caso de las niñas esta censura se recrudece debido de nuevo a la influencia cultural patriarcal en la que el hombre es visto como “macho” y la mujer como sucia si se toca los genitales. Niños y niñas tienen el mismo derecho a ser respetados en su sexualidad. En cuanto a la diferenciación anatómica de nuevo la cultura suele calificar al niño como el que tiene pene y a la niña como la que no lo tiene. Es importante que las niñas sepan que ellas tienen sus propios genitales, igual que los niños, diferentes pero existentes e igual de válidos. Además en el caso de las niñas debemos incluir la perspectiva de género, Las mujeres somos machacadas desde niñas, nos hacen creer que estamos aquí para agradar, que somos meros objetos, complementos del hombre. Es esencial que, pese a que la sociedad rema en este sentido (hasta en las cosas más normalizadas, como los anuncios publicitarios, los juguetes divididos por sexo, la menstruación vista como algo sucio, el maquillaje, etc), los padres no fomentemos esta concepción. Hombres y mujeres tienen diferencias biológicas innegables, pero referentes a temas como la capacidad de gestar y parir, no a otros aspectos que son puramente culturales.

miércoles, 13 de abril de 2016

En la dinámica del abuso sexual infantil, el elemento central es el secreto. Los agresores se aseguran de manipular y aprovechar el poder, que tienen sobre las víctimas para evitar que estas hablen. Los niños y niñas quedan expuestos a una situación que les desborda, no pueden hablar y nadie quiere escuchar. El silencio social que ronda este problema contribuye a que niños y niñas queden atrapados en este doloroso secreto.

martes, 12 de abril de 2016

PARA PREVENIR EL ABUSO SEXUAL INFANTIL
La sexualidad infantil existe. No sólo eso, sino que es sana y necesaria para el desarrollo pleno del niño. Por desgracia hay mucha influencia cultural y moral que muestra el sexo como algo sucio, una perversión, algo que debe ocultarse y callarse. Pero el sexo es algo natural que no tiene nada de sucio siempre y cuando no haya otras cosas por medio (que también son provocadas por la influencia cultural). Esta concepción contribuye tanto al abuso como a que las victimas del mismo se sientan culpables y oculten lo que ha pasado, que es el gran problema de estas situaciones.
Desde esta concepción cultural se intenta mantener al niño alejado del sexo (a causa de nuestras propias limitaciones para abordar y aceptar el tema con naturalidad, que a su vez vienen de nuestras propias infancias). Si el niño pregunta algo relacionado se reacciona con evasivas o mintiendo (por ejemplo utilizando a la cigüeña), cuando se debería dar una explicación real y natural a lo que el niño consulta. Si el niño se toca los genitales se reacciona evitándolo e incluso increpándole, lo cual es tremendamente dañino para el niño, que no sólo ve afectado su desarrollo psicocorporal, sino que comienza a asociar como sucia y mala una parte de su cuerpo que para él en esos momentos tiene el mismo valor que un brazo o una oreja.
YO CONOZCO Y AMO MI CUERPO!
Existen tres factores fundamentales que propician y son causa del maltrato y del abuso de los niños: 
a) la falta de información sobre sus derechos y la introyección de mitos, creencias y estereotipos que les impide reconocer el peligro; 
b) la posición que ocupan en la sociedad, dependencia del grupo que perpetra el abuso y el maltrato, son físicamente más pequeños y menos fuertes y están obligados a respetar y obedecer la autoridad del adulto;
c) el aislamiento del niño, dentro de la concepción de la familia nuclear cerrada, facilita la agresión, así como las creencias culturales de que los hijos son propiedad de los padres.

lunes, 11 de abril de 2016

Mi cuerpo me pertenece Este vídeo explica a los niños (haciéndoles conscientes) de que cuando se trata de sus cuerpos, hay límites. Asegurando que…
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Se espera que la familia sea el sistema que cumple con las funciones de protección, control, afecto y socialización de los hijos e hijas. Que funcione en base a una estructura y organización familiar que va desde la distribución de roles en cada subsistema, el establecimiento de jerarquías, límites dentro y fuera de los subsistemas, alianzas y coalianzas entre los miembros. Sin embargo, esto no siempre es así, el hogar y la familia, pueden ser el espacio más peligroso para l@s niños, sobre todo cuando se han vivido situaciones de abuso y violencia, donde se experimenta el dolor y la confusión ante una realidad que no es coherente con el significado de familia. Lamentablemente, en muchos de los casos los miembros de la familia, no actúan protector y con poder para cuidar de sus hijos, generando que se mantenga el acto incestuoso o la violencia como tal, dentro de la misma familia.